Instrucciones para romper un móvil
Cuando pensamos en textos prescriptivos a muchos se nos vienen a la cabeza imágenes de aburridas instrucciones de uso (desde cómo montar una estantería hasta las contraindicaciones de un medicamento), pero ¿a quién se le ocurriría escribir un texto sobre cómo deshacernos de ese querido (y a la vez odiado) objeto llamado "teléfono móvil"? Pues... Sin ir más lejos a Eduardo Ponce, alumno de 2ºE.S.O B que es capaz de arrancarnos una sonrisa con sus peculiares consejos. Echadle un vistazo porque puede que alguna de sus ideas os convenza.
"Lo primero que necesitamos es un móvil, lógico, digo yo.
Después necesitaremos varios materiales:
- Mini catapulta
- Martillo
- Banqueta
- Padres
- Amigos
Podemos hacerlo de diferentes formas
- En esta forma utilizaremos la mini-catapulta. Cogemos el móvil y lo situamos en la catapulta. A continuación abrimos una ventana y apuntando hacia la ventana lo lanzamos y observando si nuestro móvil va a volar cosa que no es probable.
- Aquí utilizaremos el martillo y la banqueta. Este es muy sencillo, colocamos el móvil en la banqueta y con el martillo lo golpeamos con toda nuestra fuerza. Repetimos el movimiento una y otra vez hasta que quede destrozado.
- Esta es la forma más curiosa, pero también la peor forma de romper un móvil. Todo comienza con la historia de siempre: niño llega tarde a casa y su padre y su madre le regañan quitándole el móvil, entonces es cuando coge el móvil a escondidas y de repente aparece su madre y el niño se lleva tal susto que pega un brinco haciendo que el móvil se caiga al suelo, destrozándose.
- Muy bien, ahora vamos a usar a tus queridos amigos. Todo comienza cuando tus amigos y tu quedáis un viernes para dar una vuelta y a ti no te apetece ir con vaqueros y en el chándal el móvil se te cae, así que tú coges y decides pedirle al amigo menos responsable que te lo guarde, puesto que él lleva mochila o esos vaqueros que a ti no te apetecía ponerte. Muy buena elección si querías un móvil roto ya que tu amigo va a estar dando brincos o tirando la mochila por los aires haciendo tu móvil pedazos, ¿pero sabes lo raro? Que el tuyo queda destrozado pero el suyo no ¿lo hará aposta?"
Nerea Castedo Alonso, profesora del colegio Nuestra Señora de las Victorias.


